Dicen las lenguas más sabias, que todo el mundo posee luz y oscuridad en su interior. Que el ser humano, de por sí, no es ni bueno, ni malo, si no que puede ser ambas cosas. El bien y el mal están unidos en el fondo de nuestro corazón atados con un lazo inquebrantable, de nosotros depende, de que lazo tirar con más fuerza.
Por lo tanto, si el bien y el mal reside en nuestros corazones, quiere decir que también la luz y la oscuridad están dentro de ellos. Sin embargo, no elegimos ser felices o no serlo. Cuando la vida nos trata bien, somos amados, sociales, con un buen trabajo, unos estudios...entonces somos felices por que decimos tenerlo todo.
Pero.
¿Que pasa con aquellos cuya vida no ha dejado de darle mazazos unos tras otros? Cuando te enamoras más veces de las que puedas recordar y todas y cada una has sido rechazado o tu relación fue un fiasco. Cuando, por más que te esfuerces, no dejas de ser un tío mediocre, y para empeorar, todo te sale mal, los estudios, el trabajo....
¿Qué haces?
Si eres fuerte saldrás adelante, y tal vez en un futuro la vida te sonría.
Si no.
Sumérgete en tu propia oscuridad...
¿Y yo?
¿Soy luz u oscuridad?
Sinceramente...no lo se.
A veces, me levanto y creo que a mi alrededor todo puede sonreírme. Que soy capaz de hacer todo y más, que valgo la pena, que soy fuerte, que voy a luchar....a no rendirme jamás....
Soy luz en todos mis aspectos...
excepto en uno...
la oscuridad se cierne en mi corazón...amargando mi amor.
Dicen que amar es el comiendo de la palabra amargura...tal vez el pecado que llevo cometiendo es ese, aún cumplo condena del último pecado cometido, y aún así, he vuelto a caer en las redes de esa palabra extraña.
Oscuridad.
En eso está sumergida mi alma.
Por que no encuentro esperanzas en este sentimiento y quiero asfixiarlo, matarlo, destruirlo, arrancarlo de me pecho, para jamás sentirlo.
Por que la amargura me está llenando....de soledad....y con ella viene, como siempre traicionera, mi propia oscuridad.
1 comentario:
Sencillamente maravilloso.
¡Un saludo!
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