Los cielos se oscurecen, las nubes tan negras como el plumaje de un cuervo cubren por completo el cielo nocturno.
El rugido de los truenos amenaza lluvia y retumba entre los edificios de viviendas que me rodean.
El parque está solo y el chirrido de las cadenas del columpio donde me balanceo ensordecen mis oídos y crean una atmósfera siniestra de la que soy protagonista.
No hay nadie por las calles, las hojas caducas que el otoño va arrancando de sus ramas cubren el suelo como si de una basta alfombra persa se tratara.
El aullido de un perro se oye a lo lejos, perdido en la inmensidad de la noche, mientras tímidas gotas van cayendo una a una desde las oscuras nubes.
El cielo está llorando.
Sonrío.
Perfecto.
La lluvía cae como manto de agua que subre todo a su paso, tupida y fuerte, incesante.
Miro el cielo...
Me gusta la lluvia...
porque así nadie puede ver que estoy llorando.
No hay nadie por las calles, las luces de las casas se encienden, hace frío y llueve.
Me mezo en mi columpio de hierro mientras deshago en llanto mi rabia, mi pena y mi miedo...
poco tiempo me queda en esta tierra...
Mi hora se acerca...
¿será egoísta?
No hay despedidas, ni amigos, ni familiares, solo la lluvia y el silencio...
El sonido chirriante del columpio acompaña la cascada de agua cayendo en la ciudad.
De pronto la lluvia cesa.
El columpio sigue su incesante chirriar.
Pero ya no hay nadie en el parque.
Solo unas plumas negras se deshacen en el suelo mezclándose con los charcos de agua.
Nadie supo donde fue
Nadie pudo encontrarla
Sola se quedó
llorando en la plaza
y simplemente desapareció.
Bajo el silencio de la noche, iluminada por la luna, las palabras brotan de mis labios como la sangre de la herida
jueves, 22 de octubre de 2009
lunes, 12 de octubre de 2009
Condenada
Las cadenas que arrastro me hacen caer
son tan pesadas que no me puedo mantener
la culpa recae sobre mi
por no haber abierto los ojos mucho antes.
Arrastro estas cadenas de forjado hierro
cada eslabón es un pecado cometido
una mentira y una traición
que arrastraré toda mi vida
sin hayar la solución.
Quiero poder ser luz
y brillar como lo hace el sol
pero bajo el reflejo de la luna
se oculta entre sombras mi alma
condenada a vivir eternamente en la oscuridad.
¿Por qué menti?
¿Por qué la traicioné?
No lo se...
Pero arrastraré mis cadenas
por este laberinto
hasta poderme reunir con ella
No existen palabras en este mundo...
para pedirte disculpas...
por mi egoísmo...
no existen excusas que me alejen del pecado
la culpable soy yo...
y ya estoy condenada...
caminaré en la ocuridad...
arrastrando mis cadenas y velando...
para que tu no caigas...
donde yo estoy...
No permitiré que caigas...
yo seré tu apoyo...
no cargarás con estas cadenas
ni en la soledad que odio.
son tan pesadas que no me puedo mantener
la culpa recae sobre mi
por no haber abierto los ojos mucho antes.
Arrastro estas cadenas de forjado hierro
cada eslabón es un pecado cometido
una mentira y una traición
que arrastraré toda mi vida
sin hayar la solución.
Quiero poder ser luz
y brillar como lo hace el sol
pero bajo el reflejo de la luna
se oculta entre sombras mi alma
condenada a vivir eternamente en la oscuridad.
¿Por qué menti?
¿Por qué la traicioné?
No lo se...
Pero arrastraré mis cadenas
por este laberinto
hasta poderme reunir con ella
No existen palabras en este mundo...
para pedirte disculpas...
por mi egoísmo...
no existen excusas que me alejen del pecado
la culpable soy yo...
y ya estoy condenada...
caminaré en la ocuridad...
arrastrando mis cadenas y velando...
para que tu no caigas...
donde yo estoy...
No permitiré que caigas...
yo seré tu apoyo...
no cargarás con estas cadenas
ni en la soledad que odio.
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